¿QUE CONSTITUYE VIOLENCIA FAMILIAR?

La violencia en el ámbito familiar comprende:

La violencia física, considerando esta como cualquier acción no accidental que provoque o pueda provocarte daño físico, enfermedad o riesgo de padecerla.

La violencia psíquica, considerando como tal los actos, conductas o exposición a situaciones que agredan o puedan agredir, alteren o puedan alterar el contexto afectivo necesario para tu desarrollo psicológico normal, tales como rechazos, insultos, amenazas, humillaciones, aislamiento.

La violencia sexual, como toda actividad dirigida a la ejecución de actos sexuales en contra de tu voluntad, dolorosos o humillantes o abusando del poder, autoridad, con engaño o por desconocimiento en el caso de los menores.

La violencia económica, como la desigualdad en el acceso a los recursos económicos que deben ser compartidos, al derecho de propiedad, a la educación y a un puesto de trabajo, derechos reconocidos en las leyes vigentes.

La corrupción, como conductas desviadas, antisociales o desadaptadas que impiden tu integración social (inducción a la delincuencia, explotación sexual....).

La explotación laboral y mendicidad, son situaciones en las que mediante abuso de poder o por fuerza y con violencia un miembro de la familia le obliga a la practica continuada de trabajos o actividades que o bien interfieren en tu normal desarrollo o exceden de los limites de lo considerado normal en función de la edad, sexo, formación, o que se consideran humillantes o antisociales.

¿QUÉ HACER ANTE UNA AGRESIÓN?

Pongase en contacto con el 911 para seguridad inmediata. Dando su nombre y la dirección donde se encuentra y solicite ayuda. La Policía enviará una patrulla mientras tanto tome medidas para protegerse usted misma y a sus niños o familiares que estén con usted en ese momento.

En el caso de que se hayan producido lesiones físicas, la Policía le acompañará a un hospital donde redactarán un parte médico de urgencia sobre sus lesiones y del cual solicite una copia para usted.

Los oficiales o una mujer oficial de policía le acompañarán posteriormente al precinto policial próximo donde podrá denunciar las lesiones de que ha sido víctima.

Le informarán de las direcciones y teléfonos de los servicios sociales de ayuda y la existencia de centros de asistencia social y centros u hogares transitorios donde le darán protección total con absoluta seguridad, privacidad al que nadie tendrá acceso. También le podrán acompañar a su domicilio en el caso de que exista algún peligro para su integridad.

Investigarán los hechos recogiendo todos los medios de prueba posibles y elaborando diligencias policiales completas que faciliten la rápida actuación judicial.
Debe comunicar a los oficiales si el presunto agresor tiene armas. Si las posee, sin licencia, le serán retiradas, y si posee licencia se le requerirá para que las deposite voluntariamente y hasta que salga el procedimiento objeto de la denuncia. Si no las entrega de forma voluntaria se comunicará a la Autoridad Judicial para la adopción de medidas al respecto y solicitaran a la Autoridad pertinente la revocación de la autorización administrativa, si es el caso.

¿QUIEN PUEDE DENUNCIAR?

La víctima de una agresión.
Cualquier persona que tenga conocimiento de la misma.

¿QUÉ ENCONTRARÁ LA VICTIMA AL IR A DENUNCIAR?

Las víctimas serán recibidas por los funcionarios con actitud especialmente respetuosa redactándose la denuncia con la mayor precisión posible y haciendo constar cuantos detalles puedan resultar importantes para el esclarecimiento y la persecución de los hechos.

Datos que deberá aportar el denunciante

PROCESO DE ADOPCION DE MEDIDAS CAUTELARES Y DERIVACION:

Los componentes del Cuerpo Policial adoptan cuantas medidas resulten necesarias para garantizar la integridad física de la víctima, incluso realizando labores de acompañamiento de la misma, procediendo, en caso de considerarlo necesario, a la derivación de la víctima a los Hogares transitorios o Centros de Emergencia, por si su ingreso resultase oportuno o necesario para garantizar su seguridad.

Se informará también sobre las organizaciones no gubernamentales de ámbito estatal, los centros de interés (tipo casa de acogida de urgencias) y otros servicios asistenciales (jurídicos, de documentación, etc..) a disposición de las víctimas.

Si usted no puede llamar desde su hogar, o desde el lugar donde se encuentra, por cualquier razón, especialmente, por seguridad, váyase del lugar y llame al 911 y luego nos llama y nos da una información mínima que nos permita localizarle y brindarle ayuda en los aspectos en que necesite, ya sea protección, guía o interpretación de un idioma a otro. Si no tiene su celular a mano, nos puede llamar desde cualquier teléfono público o desde cualquier lugar utilizando nuestro numero de llamada gratis que es 1-866-ASC-2825 o sea 1-866-272-2825 o nuestro numero directo 314-752-2272.

La violencia domestica no sucede de un momento a otro, la situación emocional alrededor suyo se va creando y ya usted comience a tomar precauciones y lleve con usted siempre nuestros números de teléfonos. Tenga siempre en cuenta donde usted se encuentra para en caso de emergencia, sepa dar una dirección donde se la pueda encontrar y darle protección.

Tanto las mujeres como los hombres que son víctimas de violencia por parte de su cónyuge son también más propensos a sufrir de afecciones de salud crónicas y a tener más comportamientos de riesgo, informan las autoridades de salud de EE. UU.

Cada año en los Estados Unidos, este tipo de violencia es responsable de unas 1,200 muertes y 2 millones de lesiones entre las mujeres, y casi 600,000 lesiones entre los hombres, de acuerdo con las nuevas estadísticas de los U.S. Centers for Disease Control and Prevention en su más reciente publicación.

"Una de cada cuatro mujeres y uno de cada siete hombres sufren maltratos físicos o sexuales por parte de su cónyuge a lo largo de su vida", dijo la epidemióloga de los CDC Michele Black. "Los que sufren maltratos de parte de su pareja íntima durante su vida también son más propensos a informar sobre una gama de condiciones adversas de salud y comportamientos que ponen en riesgo la salud".

En un reciente estudio, el equipo investigador recopiló datos de 70,156 hombres y mujeres que participaron en el Sistema de vigilancia de factores de riesgo en la conducta en el año 2005. Estos individuos completaron la sección de la encuesta sobre violencia doméstica. Las respuestas proceden de individuos de 16 estados y dos territorios.

Los resultados de la encuesta aparecen en la edición del 8 de febrero de Morbidity and Mortality Weekly Report, la revista de los CDC.

Los investigadores encontraron que la prevalencia de la violencia doméstica era significativamente mayor entre las mujeres que en los hombres. Además, era más común entre mujeres multirraciales, no hispanas, amerindias y nativas de Alaska, así como entre las mujeres de bajos ingresos.

Sin embargo, la violencia doméstica al parecer experimentó un declive en términos generales, de acuerdo con las estadísticas del Departamento de Justicia de EE.UU. En 1993, la tasa de violencia doméstica era de 9.8 por 1,000 mujeres y de 1.6 por 1,000 hombres. En 2005, ambas tasas descendieron a 3.6 por 1,000 mujeres y 0.9 por 1,000 hombres.

El informe del CDC halló que las mujeres que sufrían violencia doméstica tenían significativamente más probabilidades de tener afecciones de salud crónicas y a asumir comportamientos de riesgo. Entre esas afecciones crónicas, sin embargo, no se encontraban la diabetes, la hipertensión ni el sobrepeso.

No obstante, las enfermedades crónicas relacionadas con la violencia doméstica entre las mujeres sí abarcaban el colesterol alto y un mayor riesgo de infección por VIH, de acuerdo con el informe.

Los hombres maltratados tenían más probabilidades de usar bastón, muletas y silla de ruedas, así como a padecer de artritis, asma y accidente cerebrovascular. Además, estos hombres tenían factores de riesgo para la infección del VIH y las enfermedades de transmisión sexual. También eran más propensos a fumar y beber en exceso, hallaron los investigadores.

"Esto subraya la importancia de la violencia doméstica como un problema de salud pública", señalaron los investigadores. "Los proveedores de atención de la salud tienen la oportunidad de brindar asistencia a los supervivientes de la violencia doméstica y atender sus necesidades de salud, así como a reducir el riesgo posterior de efectos negativos".

Un experto estuvo de acuerdo con los hallazgos, pero mostró su preocupación de que mezclar la violencia doméstica en los hombres con la que ocurre en mujeres empañe el verdadero panorama de la violencia doméstica.

"Más allá de las preocupaciones de que estos datos representen el estado real de la violencia doméstica y los problemas de salud relacionados, el estudio es ciertamente importante", dijo Jay G. Silverman, director de Prevención de la violencia contra mujeres en la Facultad de salud pública en la Universidad de Harvard.

Lo crítico del análisis de datos es que considera la violencia doméstica como un problema de salud pública, dijo Silverman. "Aunque las mujeres tienen tasas de abusos más altas, son mucho más propensas a sufrir lesiones y a ser asesinadas por su cónyuge que los hombres maltratados por mujeres, algunos sectores profesionales se empeñan en equiparar estas experiencias y eliminar las consideraciones de género", recalcó.

En muchos países, los datos indican que la violencia por parte del cónyuge y otros compañeros sentimentales masculinos afecta en gran medida la salud demujeres y niños, y es un factor importante en el aumento de la "feminización" de la epidemia del VIH en los Estados Unidos, África y Asia, dijo Silverman.
"Afortunadamente, nosotros como país podemos vencer ese deseo de eliminar la diferencia de género en el enfoque de la salud pública y unirnos al resto del mundo para concentrarnos en las principales amenazas de la violencia contra las mujeres por parte de sus parejas masculinas", apuntó Silverman.

Los niños cuyas madres sufren abusos severos de su pareja son más propensos a visitar las salas de emergencia de los hospitales y ese mayor riesgo continúa hasta tres años después de que la conducta abusiva ha terminado, mostró un nuevo estudio.

"Al parecer, aún cuando el abuso finaliza, la salud de los chicos y el uso de la cobertura médica sigue viéndose afectado", dijo a Reuters Health la doctora Megan H. Bair-Merritt, de la Escuela de Medicina de la John Hopkins University, en Baltimore, quien dirigió la investigación.

"Esto tiene implicancias en lo que pensamos sobre el diseño de los controles y las intervenciones para las madres abusadas y sus hijos", añadió la experta.
Bair-Merritt y sus colegas observaron los datos del Sondeo Nacional de Bienestar Infantil y Adolescente de más de 2.500 niños cuyas familias habían sido registradas en los Servicios de Protección Infantil en 1999 y el 2000.

Los expertos investigaron si la exposición a la violencia de pareja afectaba la frecuencia con que el chico acudía a salas de emergencia o era internado.
Las madres notificaron si habían sido o no abusadas al comienzo del estudio y los encuestadores realizaron seguimientos con las familias 18 y 36 meses más tarde.

En ambos momentos del seguimiento, los investigadores informaron en “Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine” que los niños cuyas madres habían señalado ser víctimas de abuso severo por parte de la pareja eran dos veces más propensos que los demás chicos a acudir a salas de emergencia.

"Aún nos resta saber por qué las madres llevan a sus hijos a los departamentos de emergencia", indicó Bair-Merritt, quien agregó que los datos no mostraron si los chicos eran llevados por prevención, por lesiones o por otros motivos.

"Hay muchas explicaciones y todas serían hipótesis en este momento", expresó Bair-Merritt.

El equipo planea estudios adicionales para investigar más sobre cómo la exposición a violencia doméstica afecta la salud de los niños, además del rol de la salud de las madres en esa asociación.

La Siguiente es una información suministrada por el Colegio de Abogados

Aun cuando no se sienta preparada para dejar a un abusador, hay cosas que puede hacer para poner a su familia y usted a salvo.

EN CASOS DE EMERGENCIA

Si esta en su casa y esta siendo amenazada o atacada:

COMO PROTEGERSE
EN SU HOGAR

COMO HACER QUE SUS HIJO/ AS ESTÉN MAS SEGUROS

COMO PROTEGERSE
FUERA DE LA CASA

PARA ESTAR MÁS SEGURA EN SU LUGAR DE TRABAJO

Para información sobre donde conseguir ayuda en su área llame a la
LÍNEA TELEFÓNICA DE AUXILIO CONTRA
LA VIOLENCIA DOMESTICA: 1-800-799-SAFE
______________________________________________________
UTILICE LA LEY PARA AYUDARSE
Asistencia de la Policia y de los Paramédicos 9-1-1
The Women’s Safe House 314-772-4535
Women’d Place 314-645-4848
Lydia’s House 314-771-4411
Nacional Chile Abuse Hot Line 800-222-4453
Our ASC Crisis Line English/Spanish 314-520-8110 (24/7)
Horario de oficina de los consejeros 1-866-272-2825

Orden de Protección

En la mayoría de los lugares, la juez puede:

PROCEDIMIENTO CRIMINAL

PARA SU SEGURIDAD
EN EL TRIBUNAL


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Para mas información en su área llame:
VIOLENCIA DOMESTICA
SUGERENCIAS DE SEGURIDAD
PARA USTED Y SU FAMILIA
SI ESTA EN PELIGRO LLAME AL 911 O AL NÚMERO TELEFÓNICO DE LA POLICÍA MÁS CERCANA.

Para información sobre donde conseguir ayuda en su área llame a la
LÍNEA TELEFÓNICA DE AUXILIO CONTRA LA VIOLENCIA DOMESTICA:
1-866-ASC-2825
1-866-272-2825
American Bar Association
Commission on Domestic Violence & American Bar Association